lunes, 22 de julio de 2013

Origen racista de la "gran hermandad blanca"

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Mitos de la Nueva Era V.

El término “Gran Hermandad Blanca” es una de las enseñanzas más racistas de la Nueva Era. Este término fue creado por Helena Blavatsky, quien fundó la sociedad Teosófica en 1875. Incluso, una de las sociedades racistas más importantes de Estados Unidos se autodenomina: “La Gran Hermandad Blanca”.
Adolfo Hitler y la sociedad secreta de la Thule, se basaron en el libro “la Doctrina Secreta” de Blavatsky para buscar la supremacía de la raza blanca. En dicho libro se dice que la raza aria debería ser purificada para poder establecerse como la raza superior de la Tierra y en eso basaron su plan de exterminio al pueblo judío.

Un antecedente importante es que Edna Ballar, líder de “La Actividad YO SOY” que era un movimiento disidente de la Teosofía, no permitía que las personas de raza negra ingresaran a sus servicios religiosos. Era tal el racismo en este movimiento que ella y su esposo Guy se opusieron a que sus libros fueran traducidos al español, por considerar que los latinos eran parte de una raza inferior que no merecía leerlos. Incluso en el libro “Misterios Develados”, en una muestra de discriminación, se dice directamente que la raza de lo que hoy es centro y Suramérica era muy inferior a otras razas como la egipcia o la norteamericana. Estos libros fueron traducidos por Conny Méndez sin el permiso de los líderes de la Actividad YO SOY.

Martin Luter King, quien defendió el
derecho a la igualdad, nunca recibió
apoyo de las sectas que decían tener
contacto con la "gran hermandad rubia"
El Jesús que retratan los Ballard, pintado por Charles Sindelar, es rubio de ojos claros. Pero según las investigaciones de los genetístas sobre los judíos que habitaron la región de Galilea hace 2.000 años, tanto Jesús como María debieron haber tenido la tez morena y los ojos oscuros. El Jesús rubio de los Ballard, sólo satisface los intereses racistas de una secta que discrimina a aquellos de piel morena. 

Una rama disidente de la “Actividad YO SOY” fue “Summit Lighthouse”. En la larga lista de “maestros ascendidos” que había sido publicada, todos los maestros eran blancos de ojos azules o arios hindúes. Hasta entonces ningún miembro de la raza negra o indígena, según ellos, había “entrado al cielo”. En la década de los 80, y como respuesta al fuerte movimiento en contra del racismo, los miembros de Summit Lighthouse crearon a Afra, el primer y único maestro ascendido de raza negra en entrar al cielo, como una forma de congraciarse con los miembros de esta raza, pero no deja de ser racista decir que en toda la historia del planeta, sólo un afrodescendiente ha entrado al cielo. El mensaje indirecto de esto es que la raza negra es inferior.

A pesar de que el Summit Lighthouse hizo grandes esfuerzos por ocultar los orígenes racistas de “La Gran Hermandad Blanca”, en uno de sus libros cumbre, “Actas sobre la Ascensión”, se dice que cuando una persona logra su ascensión su cabello se torna dorado y sus ojos azules o violeta. Ese color de cabello y de ojos es el prototipo de la raza aria, el mensaje subliminal de esto es que hay que volverse blanco para entrar al cielo, en otras palabras, el espíritu tiene raza propia.

Yo siento que el negro y el indígena son tan perfectos como el blanco. Cada color de piel es perfecto en sí mismo y responde al diseño divino del Universo. El cine y la televisión nos han vendido la idea de que ser blanco es ser superior. Y un libro que dice que para entrar al cielo hay que convertirnos en blancos, sólo refuerza el racismo.

Nosotros no somos el cuerpo, la raza o el género son algo superficial, puesto que todos compartimos el mismo Ser de Dios y en ultimas es eso lo que importa. El hecho de que estas sectas muestren que el 99.9% de sus “maestros ascendidos” son blancos es una forma oculta de hacernos creer en la supremacía de esa raza. Pero la raza para nada importa a la hora de la liberación o de entrar a ese estado de consciencia llamado Cielo, el Espíritu no está condicionado o limitado por problemas tan terrenos como el color de nuestra piel.

Etnocentrismo
Una de las cosas que vemos en muchas sectas Nueva Era creadas en estados Unidos es su tendencia al etnocentrismo. Esta frase, creada por los antropólogos, significa la creencia en que la raza y la cultura a la que uno pertenece es la mejor del mundo. En sus enseñanzas, los supuestos maestros ascendidos, glorifican a Estados Unidos como la nación más grande y afirman que es este país el que guiará los destinos del mundo en la Era de Acuario. Si pensamos que eso es verdad, eso justifica sus invasiones a otros países, el genocidio de niños y mujeres en Vietnam, Afganistan e Irak, su violación de los derechos humanos y su manipulación del mundo a través de la ONU y la OTAN. The Summit Lighthouse apoyó, por medio de un panfleto enviado a sus miembros, la invasión de Estados Unidos a Irak, que como sabemos, acabó con la vida de miles de inocentes en una guerra cuyo fin real era apoderarse del petróleo de esta nación.

Las fronteras y los países fueron creados por el hombre inspirados por su egoísmo y su deseo de control. El ego es división, exclusividad, es él quien necesita dividir la Tierra con fronteras imaginarias. Desde el punto de vista del Ser que es libre, las naciones no  existen. Aunque la humanidad necesitará madurar mucho para llegar a ese punto.

Fabricación de santos
Durante la edad media la iglesia católica fabricaba sus santos. Las familias más poderosas pagaban al clero grandes tributos con tal de que incluyeran en su lista de santos a miembros de su familia. Esto fue cambiado por el tiempo y ahora se sigue un proceso muy riguroso para incluir a alguien en esa lista. Algunas sectas de la Nueva Era están en el estado de consciencia de la iglesia católica durante la edad media. Los líderes de estos movimientos dicen qué miembro de la secta es maestro ascendido y qué miembro no. Si estudias bien sus listas, verás que en ellas incluyen a aquellos miembros que fueron incondicionales con los líderes, que jamás los cuestionaron, que siempre los defendieron y fueron serviles con su personalidad. Nombrarlos “maestros ascendidos” es una forma de premiar su amor incondicional hacía ellos.

Así que si eres negro o latino, y además no tienes el “privilegio” de formar parte del círculo selecto de tu gurú nueva era, no tienes casi ninguna probabilidad de que un día te pongan en la lista de los maestros ascendidos.

Como nota final quiero afirmar que yo creo firmemente en los Maestros y Maestras, que desde todas las razas y religiones, han logrado la liberación y con la cual han ingresado al Cielo –entendiendo el cielo como una metáfora del estado de consciencia donde sabemos que somos Dios. Lo que no creo es que el cielo tenga estándares de raza o de credo para admitir a sus miembros. También creo que nadie -salvo Dios en cada uno- puede indicarnos cuándo hemos alcanzado la liberación. Y finalmente, creo que la versión de los maestros creado por algunas sectas de la Nueva Era no tiene nada que ver con la realidad y sirve únicamente para beneficiar los propios fines de sus líderes.


Para mayor información lea el siguiente artículo: El racismo de la gran hermandad blanca.

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