lunes, 16 de marzo de 2015

Dionisio y Apolo


Apolo y Dionisio, ambos hijos de Zeus, representan el aspecto consciente (córtex pre-frontal) e inconsciente (sistema límbico) de la mente. Lo consciente e inconsciente no pertenece a la dualidad del bien y el mal, como muchos creen. Así como Apolo y Dionisio son ambos hijos de Zeus; la mente consciente e inconsciente son complementarias y trabajan juntas. Dionisio es el dios del vino, del sexo y la fiesta; Apolo es el dios del ritual, la lucidez y el orden. Si tratamos de suprimir lo uno para que prospere lo otro estaremos en claro desequilibrio, es como si en la naturaleza, quisiéramos eliminar la noche para que únicamente impere el día.

En la imagen vemos el sistema límbico, sede del
instinto (Dionisio) y el córtex pre-frontal (Apolo),
sede del auto-control.
Los moralistas de la religión y la política han querido que reprimamos nuestra parte dionisiaca, es decir, instintiva. Pero, como la energía no se destruye sino que únicamente se transforma, esta ha emergido en el mundo en forma de inmoralidad. La inmoralidad es la reacción a la moralidad. Ambas -moralidad e inmoralidad- son basura. Tanto la represión como el hecho de vivir únicamente para el placer atan nuestra mente a las cadenas del sufrimiento. Cuando hay Consciencia podemos conocer ambos lados de la balanza y experimentar su equilibrio. Así nace el Dionisio-Buda, el místico que se ilumina a través de la Consciencia plena en todo lo que hace –incluyendo el placer de los sentidos.

Así como Dionisio (el instinto) y Apolo (el orden) proceden del mismo padre, el inconsciente y la mente consciente funcionan como una unidad. Sin embargo, la religión ha hecho que nos fragmentemos haciendo que lo consciente y lo inconsciente se establezcan como compartimientos separados que viven en guerra el uno con el otro. Esta guerra y división interna sólo puede cesar cuando –libres de culpa y vergüenza- podemos observar nuestros pensamientos, emociones y actos de forma ecuánime y carente de juicio. Al hacer esto trascendemos el nivel de la dualidad y hacemos que los polos opuestos se integren en un Todo unificado.


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